Privacidad · 24 de septiembre de 2026

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Los Estados miembros de la Unión Europea buscan facilitar el acceso de empresas de inteligencia artificial a datos de ciudadanos

macbook pro on white table
engin akyurt / Unsplash

La presidencia irlandesa ha propuesto a los Estados miembros de la Unión Europea que las empresas de inteligencia artificial puedan utilizar los datos de los usuarios europeos, según indica un documento filtrado.

La propuesta establece que el uso de datos personales en el contexto de la inteligencia artificial sea automáticamente legal, eliminando la necesidad de obtener el consentimiento de los usuarios. Esta iniciativa forma parte de un plan presentado el año pasado por la Comisión Europea para simplificar la legislación digital europea, el cual se encuentra actualmente en el Consejo de la Unión Europea.

Irlanda desempeña un papel central en este proceso al ostentar la presidencia y servir como sede europea para la mayoría de las empresas de inteligencia artificial provenientes de China y Estados Unidos.

Max Schrems, activista de la privacidad de noyb, ha calificado la propuesta como una expropiación digital de los europeos. Según Schrems, esto permitiría que las empresas utilicen libremente cualquier información introducida en sistemas digitales o adquirida por otros medios, beneficiando principalmente a los grandes actores que ya poseen grandes volúmenes de datos.

El activista sostiene que esta medida prioriza las ganancias de entidades como Google, OpenAI, Mark Zuckerberg y Elon Musk sobre el derecho fundamental a la privacidad. Además, advierte que podría provocar la fuga de conocimientos técnicos de empresas europeas hacia China o Estados Unidos, describiendo este enfoque como una liquidación de datos europeos.

Finalmente, Schrems argumenta que la propuesta es absurda al otorgar un trato preferencial a una tecnología riesgosa frente a otros sistemas informáticos. Afirma que el artículo 88bis permitiría el uso ilimitado de datos para la inteligencia artificial, rompiendo una promesa de protección de datos que existía desde la década de los ochenta.